De acuerdo con Bernstein, el 21 de junio, el analista senior de chips Stacy Rasgon afirmó que esto marca el primer verdadero superciclo de semiconductores que ha presenciado en sus 18 años de carrera. Los ingresos de la industria se dispararon desde aproximadamente 800 mil millones de dólares en 2025 hasta un pronóstico de 1,3 billones de dólares en 2026, con todos los segmentos de semiconductores—desde aceleradores hasta memoria, equipos y componentes de redes—enfrentando escasez crítica. Rasgon señaló que la HBM (memoria de alto ancho de banda) en chips de IA puede ocupar más del 85% del área de silicio, y que cada gigabyte de HBM requiere aproximadamente cuatro veces más silicio que la DRAM estándar, lo que limita la oferta pese a los esfuerzos de expansión de las fundiciones.
Rasgon identificó un cuello de botella que suele pasar desapercibido: la infraestructura de energía eléctrica. Si se materializa la inversión anual proyectada por Nvidia de 3 a 4 billones de dólares en infraestructura, la red eléctrica de EE. UU. tendría que expandir la capacidad en aproximadamente 5% cada año, un nivel que los analistas de la industria eléctrica consideran prácticamente imposible. Rasgon afirmó que la restricción que sigue surgirá en la generación de energía, los sistemas de enfriamiento y los sectores de energía nuclear.