Según Mark McCormick, jefe de estrategia FX de BMO, el 6 de junio el mercado financiero ha salido de la fase "Goldilocks" de baja inflación y crecimiento estable, entrando en un nuevo entorno de inversión dominado por altas tasas de interés, presión inflacionaria persistente y liquidez más ajustada. McCormick declaró en un informe que las decisiones monetarias y fiscales de los responsables políticos se convertirán en el motor clave de los precios de los activos en adelante.
BMO destacó las acciones como una inversión prometedora, señalando que el Nasdaq-100 ha ganado un 16% en lo que va del año, mientras que el índice Nikkei 225 de Japón se disparó un 34%. McCormick señaló que las acciones sensibles al crecimiento y la IA siguen siendo temas de inversión centrales, mientras que los activos de refugio seguro —incluidos los bonos del Tesoro de EE.UU., el oro y Bitcoin— se han debilitado debido al entorno de tasas más altas durante más tiempo. El ETF de materias primas iShares ha ganado más de un 20% en lo que va del año en medio de tensiones geopolíticas y restricciones de oferta.