Según The Block, el 14 de julio, Boundless amplió su red de GPU de aproximadamente 4.000 unidades, pasando de ofrecer computación de pruebas de conocimiento cero (ZK proving) para redes blockchain como Ethereum y Base a dar soporte a cargas de trabajo de inferencia de IA. La compañía ha optimizado el hardware, la planificación de tareas y el enrutamiento, y planea exigir que los operadores de IA hagan staking de su token nativo ZKC para participar, con importes de staking vinculados a topes de ingresos.
Boundless afirmó que sus costes de inferencia asíncrona podrían ser hasta un 50 % más bajos que los de los principales proveedores de servicios en la nube al aprovechar GPUs de bajo consumo y el hardware existente de sus operaciones de minería y pruebas.