Según CrowdStrike, las entidades chinas representaron más de la mitad de las intrusiones patrocinadas por estados dirigidas a los activos de IA de empresas tecnológicas estadounidenses en los 12 meses hasta el 31 de marzo, mientras se intensifica la competencia por las capacidades de IA. Los ciberataques se han expandido más allá del robo de secretos comerciales específicos para apuntar a hojas de ruta de productos, vulnerabilidades en la cadena de suministro y otra información que podría reducir la brecha estimada de tres a cuatro meses en el desarrollo de IA entre China y EE. UU., según Matt Pearl, director de tecnologías estratégicas en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
Además, Anthropic acusó a empresas chinas, incluida Alibaba, de intentar robar sus capacidades de IA, mientras que Copyleaks descubrió que las respuestas del modelo R1 de la startup china DeepSeek se asemejaban a las de ChatGPT de OpenAI casi tres cuartas partes del tiempo. Los expertos en ciberseguridad señalan que las startups de IA enfrentan un riesgo elevado, ya que los atacantes se dirigen cada vez más a nuevos empleados mediante tácticas de ingeniería social amplificadas por campañas de contenido impulsadas por IA.