Según The Economist, Elon Musk pronosticó a finales de julio de 2026 que el dinero dejará de importar para 2036, ya que la inteligencia artificial y los robots producirán más de lo que la demanda humana pueda absorber. En una entrevista ampliada con la editora jefa de The Economist, Zanny Minton Beddoes, en la Texas Gigafactory, Musk cuestionó la necesidad de la moneda una vez que los bienes se vuelvan lo bastante abundantes como para cubrir necesidades básicas, incluida la comida, la vivienda, el transporte y el entretenimiento.
Musk previó una deflación en lugar de una inflación, con la producción impulsada por robots e IA superando la oferta monetaria. Sugirió que los gobiernos podrían emitir pagos directos en efectivo a los ciudadanos cuando la abundancia material alcance el nivel suficiente. Musk reconoció que la transición será «accidentada», señalando las transferencias de ingresos como el foco probable de los futuros debates sobre políticas.