Durante el período del 5 de julio de 2026 de 22:30 a 22:45 UTC, ETH experimentó un retroceso rápido del 0,66% en 15 minutos, con el precio cayendo de 1.807,84 USDT a 1.788,26 USDT, con una amplitud del 1,09%. Este período se encuentra en la transición entre el cierre de la sesión de Nueva York y el inicio de la sesión asiática, que es una fase de liquidez relativamente baja. Después del rebote, se produjo un retroceso técnico y la volatilidad del mercado se intensificó.
El principal impulsor de este movimiento anómalo fueron las tomas de ganancias a corto plazo. ETH rebotó de aproximadamente 1.570 dólares el 1 de julio a aproximadamente 1.790 dólares el 5 de julio, con una ganancia acumulada de aproximadamente el 14%. En la sesión temprana de Asia correspondiente a las 22:30 UTC, algunos compradores a corto plazo optaron por cerrar posiciones para obtener ganancias, lo que desencadenó presión de venta técnica. Esto se combinó con ventas por stop-loss provocadas por la falla al probar el nivel psicológico de 1.800 dólares, lo que llevó a una caída rápida del precio.
En segundo lugar, el ajuste de las posiciones apalancadas en el mercado de derivados amplificó la volatilidad. Los contratos abiertos de futuros de ETH se encuentran en un máximo histórico de aproximadamente 16 millones de ETH, con un valor total de más de 30 mil millones de dólares. Después del rebote de precios, el cierre de posiciones largas apalancadas y la entrada de nuevas posiciones cortas formaron un cambio de manos que se concentró en períodos de baja liquidez, amplificando la volatilidad a corto plazo. La demanda débil y persistente en cadena también proporcionó un respaldo de fondo: el número de direcciones activas disminuyó un 46% en comparación con principios de año, la intensidad de uso de la red se contrajo, y la debilidad fundamental a mediano y largo plazo hace que cualquier rebote enfrente presión de venta.
Además, las continuas salidas netas de los ETF al contado (salidas netas de aproximadamente 401 millones de dólares en mayo de 2026) reflejan un enfriamiento del sentimiento institucional, y la falta de soporte de compra agravó la presión a la baja sobre el precio.
El riesgo de volatilidad aún persiste. Es necesario prestar atención al nivel de soporte clave de 1.500 dólares y al nivel de resistencia de 1.753 dólares. Si se rompe el soporte de 1.500 dólares, se expondrá un espacio a la baja hasta 1.200 dólares. Los flujos de fondos en cadena, los cambios en los flujos de ETF y las políticas macro serán indicadores clave de observación en el futuro. Los usuarios deben estar alerta ante el riesgo de liquidaciones en cascada de posiciones apalancadas.