De acuerdo con Bastian Aue, codirector ejecutivo interino de la Ethereum Foundation, el 22 de junio la fundación reafirmó su misión de garantizar que Ethereum siga siendo una infraestructura soberana verdaderamente sin permisos, con énfasis en la resistencia a la censura, el código abierto, la privacidad y la seguridad.
La fundación no atenderá la especulación a corto plazo ni los intereses institucionales. Las áreas prioritarias incluyen abordar el MEV tóxico, las brechas de privacidad, la centralización del staking y la dependencia de las L2. Las iniciativas a largo plazo se centran en la criptografía resistente a la computación cuántica, soluciones de pagos privados y carteras de agentes de IA para evitar que Ethereum sea “controlado de forma laxa” por estados-nación, oligarquías o intermediarios centralizados.