Según ChainCatcher, la Unión Europea, en su última ronda de sanciones, amplió las medidas contra Rusia para atacar a 14 plataformas vinculadas con criptoactividades que operan en Georgia, Emiratos Árabes Unidos y Panamá. Las sanciones se centran específicamente en la red de pagos transfronterizos A7, su recién creada filial africana y la stablecoin A7A5 utilizada para eludir las restricciones. La UE también introdujo una herramienta que permite la prohibición integral de los servicios de criptoactivos utilizados por Rusia.
Más allá de las medidas sobre activos digitales, la UE congeló activos e impuso prohibiciones de transacciones a 94 bancos e importantes instituciones financieras, y al mismo tiempo amplió las prohibiciones de transacciones a otras 33 entidades rusas de crédito y financieras.