Según BlockBeats, el grupo de trabajo sobre tecnología cuántica de los bancos centrales del G7 publicó su primer informe público el 15 de junio, identificando la computación cuántica como un desafío estructural para el cifrado financiero global y la ciberseguridad. El informe destaca la estrategia de «recopilar ahora, descifrar después» como un riesgo central: donde los adversarios podrían almacenar hoy datos financieros cifrados y descifrarlos cuando maduren sus capacidades cuánticas, lo que potencialmente pondría en peligro la seguridad del sistema financiero a largo plazo.
El grupo de trabajo recomienda que las instituciones financieras mapeen con urgencia sus dependencias de cifrado y evalúen la migración a la criptografía poscuántica, mientras fortalecen la coordinación entre instituciones para reducir la exposición al riesgo sistémico.