Según la investigación de Google Quantum AI publicada en 2026, romper el algoritmo de firma de curvas elípticas de Bitcoin requeriría aproximadamente 500.000 qubits físicos, una reducción significativa frente a estimaciones anteriores. Las máquinas cuánticas actuales operan en el rango de 1.000 a 1.500 qubits, y los investigadores estiman que una amenaza viable podría surgir entre 2029 y 2035 dependiendo del progreso en la corrección de errores.
Como respuesta, los desarrolladores de Bitcoin propusieron BIP-360 en 2026, introduciendo formatos de direcciones resistentes al cuántico que empiezan con bc1z y se basan en esquemas de firma resistentes al cuántico. La propuesta se integró en los planes de desarrollo, junto con BIP-361, que describe cómo la red podría, eventualmente, ir sustituyendo los tipos de direcciones más antiguos. Los proveedores de billeteras ahora enfrentan presión para incentivar a los usuarios a migrar a estos nuevos tipos de salida antes de que llegue cualquier posible fecha límite cuántica.