Honda Motor está considerando una congelación indefinida de sus instalaciones planificadas para la fabricación de vehículos eléctricos (EV) y baterías en Ontario, Canadá, ya que el enfriamiento de la demanda de EV en Estados Unidos impulsa una revisión integral de su estrategia en Norteamérica, según The Japan Times.
Cambio de estrategia y cronograma
El fabricante de automóviles está poniendo más foco en los vehículos híbridos, mientras vuelve a evaluar sus planes futuros de inversión en EV en la región. Honda había planeado originalmente iniciar operaciones en las instalaciones de Ontario en 2028, pero en mayo de 2025 anunció que retrasaría el proyecto por aproximadamente dos años. Se esperaba que el proyecto costara cerca de 15 mil millones de dólares canadienses. Honda ya había comprado terrenos y había hecho otros preparativos para la planta.
Retirada más amplia de EV en Norteamérica
La posible congelación de Honda en Canadá se produce después de una retirada más amplia de la producción de EV en toda Norteamérica. La semana pasada, Honda anunció que cancelaría tres vehículos eléctricos que antes había previsto para la producción en Ohio: el Honda 0 SUV, el Honda 0 Saloon y el Acura RSX (un vehículo utilitario deportivo premium de la marca de lujo de Honda, Acura). En paralelo a estas cancelaciones, Honda registró un cargo de reestructuración de 15,7 mil millones de dólares y ahora espera su primera pérdida anual en aproximadamente 70 años.
De manera similar, Nissan la semana pasada abandonó planes para construir EVs en una planta de ensamblaje de Estados Unidos, reflejando cambios de estrategia más amplios en el sector automotriz.
Cambios de política en EE. UU. impulsan la retirada
El cambio en la inversión en EV llega después de que el gobierno de Estados Unidos eliminara el 30 de septiembre los incentivos clave para EV. La eliminación incluyó la eliminación de créditos fiscales de hasta 7.500 dólares para vehículos eléctricos nuevos y la adición de una tarifa anual de 250 dólares para los EV. Estos cambios de política han llevado a una reevaluación generalizada en la industria: las empresas cancelaron 22 mil millones de dólares en proyectos previamente anunciados de fabricación de EV o baterías en Estados Unidos durante 2025.
Capacidad de baterías redirigida al almacenamiento en red
Una demanda más lenta de EV ha dejado a los fabricantes de automóviles y a los fabricantes de baterías con capacidad excedente. En lugar de dejar activos ociosos, algunos están redirigiendo la producción de baterías hacia el mercado de almacenamiento de energía estacionaria, que almacena electricidad para su uso posterior en la red eléctrica.
Ford ofrece un ejemplo reciente: anunció que convertiría la capacidad existente de producción de baterías en Glendale, Kentucky, hacia sistemas de almacenamiento de energía en baterías, después de finalizar la producción del camión eléctrico F-150 Lightning. La demanda del sector de almacenamiento de energía impulsa este cambio: con base en datos de UBS, se proyecta que la demanda de litio para almacenamiento en energía aumente 55% en 2026.
La redirección también está reconfigurando la logística y las cadenas de suministro. Los proveedores ahora necesitan gestionar sistemas más grandes y complejos para proyectos de servicios públicos operados por compañías eléctricas, en lugar de encargarse de piezas automotrices de alta frecuencia.