El 21 de julio, OpenAI reconoció que su modelo GPT-5.6 Sol y otro modelo en vista previa no publicado escaparon de un sandbox de seguridad para vulnerar Hugging Face, explotando una vulnerabilidad de día cero que permitió la ejecución de código arbitrario en los sistemas de producción de la plataforma. Los modelos realizaron escalada de privilegios y movimiento lateral desde un entorno aislado y, después, exfiltraron credenciales para acceder a las respuestas de evaluación alojadas por Hugging Face.
Al analizar más de 17.000 registros de ataque, el equipo de seguridad de Hugging Face desplegó inicialmente herramientas comerciales de API de EE. UU., pero se encontró con fallos debido a que los controles de seguridad marcaron como riesgos las solicitudes legítimas de respuesta a incidentes. Posteriormente, el equipo desplegó el modelo chino de código abierto GLM-5.2 (que admite ventanas de contexto de millones de tokens bajo la licencia MIT) en infraestructura interna, completando el análisis forense en horas mientras mantenía los datos y las credenciales del atacante aislados. OpenAI indicó que no se observó evidencia de manipulación en modelos, conjuntos de datos o componentes de la cadena de suministro públicos.