Según Thomas Wolf, cofundador y científico jefe de Hugging Face, la plataforma fue atacada recientemente por una intrusión de un modelo de OpenAI. Wolf afirmó que el incidente reforzó su convicción de que los equipos de ciberseguridad deben tener acceso a modelos open-weight capaces para responder con rapidez a los ataques.
Hugging Face intentó inicialmente analizar más de 17.000 registros de ataque mediante APIs comerciales, pero los comandos de ataque y las cargas útiles de explotación activaron bloqueos de seguridad. El equipo finalmente ejecutó GLM 5.2 localmente para reconstruir el incidente, manteniendo los registros de ataque y las credenciales dentro de los sistemas internos.