Según BlockBeats, el 22 de junio, un fondo de pensiones de una empresa comercial japonesa con sede en Okayama y que representa aproximadamente a 1.200 pequeñas y medianas empresas anunció planes para comenzar a invertir en criptomonedas durante el año fiscal 2026. El fondo pretende asignar cerca del 1% de los activos totales a cripto mediante un fondo pasivo gestionado por un gran fondo de cobertura que contiene múltiples activos digitales.
El fondo está reequilibrando su asignación de activos de 80% en yenes japoneses, 15% en dólares estadounidenses y 5% en otras divisas en 2025 a 70% en yenes, 10% en divisas de mercados desarrollados y 5% destinado a divisas de mercados emergentes, oro y cripto en 2026. El ajuste busca diversificar el riesgo cambiario, y los ejecutivos señalan que la correlación casi nula de bitcoin con el índice del dólar estadounidense lo convierte en una cobertura viable contra la devaluación de la moneda.