Según Jin10, el 25 de junio, la primera ministra de Japón, Takaichi Sanae, anunció un plan de inversión de 2,3 billones de dólares que abarca 14 años hasta marzo de 2041, lo que generó nuevas preocupaciones entre los estrategas de bonos sobre la presión en el mercado de bonos del gobierno japonés (JGB).
El plan implica más de 370 billones de yenes en inversión pública y privada combinada. Estrategas de importantes firmas de valores advirtieron que una mayor emisión de deuda pública podría empujar al alza los rendimientos de los bonos a largo plazo. Masayuki Koguchi, gestor de fondos ejecutivo de Mitsubishi UFJ Asset Management, declaró que los inversores se centrarán en los métodos de financiación, señalando que el gobierno "probablemente emitirá bonos para financiar el plan", lo que podría hacer que el mercado de bonos sea "difícil de comprar". Shun Otani, estratega jefe de Daiwa Securities, dijo que el plan tendrá "un cierto impacto negativo" en el mercado de JGB, y la incertidumbre sobre si las inversiones generarán el crecimiento esperado eleva las primas de riesgo.