Según el columnista de MarketWatch Robert Ross, las acciones tecnológicas del “Magnificent Seven”, entre ellas Microsoft, Amazon, Google, Meta, Oracle, Apple y Tesla, se han convertido en un lastre para el mercado en general en medio de un fuerte gasto en infraestructura de IA. Las primas de valoración de estos antiguos líderes del mercado han caído hasta mínimos de 10 años, ya que los inversores se preocupan por la dilución del flujo de caja a corto plazo, pese al crecimiento récord de las ganancias.
Sin embargo, esto no señala el fin del mercado alcista. La monetización de la IA ya se está acelerando: Amazon Web Services registra su mayor crecimiento en cuatro años y el negocio de IA de Microsoft genera 37.000 millones de dólares en ingresos anualizados. El mercado simplemente está recalculando el precio de estas acciones en función de la presión de gasto a corto plazo, en lugar del potencial de ganancias a largo plazo, de forma similar a como Amazon una vez sacrificó el flujo de caja para construir AWS, que se convirtió en un motor central de beneficios.