Según The Economic Times, el fabricante italiano de cables Prysmian y Molex, una empresa estadounidense de electrónica propiedad de Koch, firmaron un acuerdo de suministro a largo plazo por un valor de hasta 5,5 mil millones de euros (6,4 mil millones de dólares) para suministrar cables de fibra óptica a centros de datos durante un periodo de hasta 10 años. El acuerdo incluye un pago inicial de 550 millones de euros (628 millones de dólares).
Prysmian invertirá 1,25 mil millones de euros (1,42 mil millones de dólares) hasta 2031 para ampliar la capacidad de producción de cables ópticos y de fibra, incluida la duplicación de sus operaciones en EE. UU. La empresa prevé crear 1.000 empleos a nivel global como resultado de la expansión, incluidos 600 puestos en Estados Unidos.