Science Corp. anunció esta semana que su implante retinal PRIMA ha recibido la certificación CE de la Unión Europea, lo que habilita su venta en 30 países europeos. La aprobación convierte a PRIMA en el primer dispositivo médico de interfaz cerebro-computadora a nivel mundial en obtener la certificación CE.
Según los datos de ensayos clínicos publicados en The New England Journal of Medicine, el 84% de los 38 pacientes implantados con PRIMA logró restaurar con éxito la visión central funcional, permitiéndoles reconocer letras, números y palabras. Tras 12 meses de tratamiento, el 80% de los pacientes mostró una mejora significativa en la visión protésica sin afectar la visión natural restante. El implante fotovoltaico subretiniano funciona con gafas inteligentes especializadas que proyectan luz infrarroja cercana sobre el chip, convirtiéndola en señales eléctricas para estimular las células de la retina. La empresa prevé implantar al primer paciente comercial en agosto, con planes para decenas de procedimientos este año y aproximadamente 200 el próximo año.