De acuerdo con Reuters y funcionarios militares ucranianos, las fuerzas ucranianas golpearon 11 embarcaciones rusas durante la noche en el mar de Azov cerca de Crimea, incluidas 5 petroleros. Los ataques durante la noche elevaron a 116 el número total de buques rusos dañados en los últimos 9 días, según el mando ucraniano de drones.
En respuesta, Rusia llevó a cabo ataques aéreos usando bombas planeadoras FAB-3000, cada una con un peso aproximado de 3 toneladas, contra posiciones militares ucranianas cerca de Donetsk. Las fuerzas navales ucranianas también destruyeron el buque de guardia fronterizo Izumrud, vinculado al FSB, frente a Novorossiysk mediante drones marinos.