El viernes (24 de julio), el Índice del Dólar estadounidense (DXY) tocó 101,49, subiendo un 0,7% en la semana, su mejor desempeño semanal desde el 19 de junio. La recuperación del dólar estuvo impulsada por el aumento de las tensiones en Oriente Medio, que elevó la demanda de refugio, junto con las expectativas del mercado sobre posibles alzas de tipos de la Reserva Federal para frenar las presiones inflacionarias.
El crudo Brent se disparó por encima de los 100 dólares por barril por primera vez desde mayo, con una ganancia proyectada a dos semanas superior al 25%, después de que fuerzas hutíes respaldadas por Irán atacaran a petroleros saudíes en el Mar Rojo. También han subido las expectativas del mercado sobre incrementos de tipos de la Fed, y los datos de CME FedWatch muestran una probabilidad del 38% de una subida de 25 puntos básicos en la próxima reunión de política monetaria, frente al 13% de la semana anterior.