Dos comités de la Cámara de Representantes de EE. UU. lanzaron en abril una investigación conjunta sobre la creciente adopción por parte de empresas estadounidenses de modelos de inteligencia artificial chinos. El Comité de Seguridad Nacional y el Comité Selecto sobre China de la Cámara citaron la preocupación de que los modelos chinos de IA más baratos —que están cerrando la brecha de rendimiento con las alternativas estadounidenses— plantean riesgos para la ciberseguridad y la seguridad nacional.
Se ha identificado que empresas como Cursor, Airbnb y la plataforma cripto Coinbase utilizan o evalúan modelos desarrollados en China. El Departamento de Estado dijo a CNBC que dichos modelos "están diseñados para promover las narrativas de Pekín, censurar la disidencia y reflejar la ideología y los valores del Partido Comunista de China". Si bien algunas agencias gubernamentales han prohibido modelos chinos de IA como DeepSeek, la adopción por parte del sector privado sigue siendo legal, aunque enfrenta un creciente escrutinio legislativo.