Según Michael Kramer, fundador de Mott Capital Management, el 1 de julio, la dispersión de acciones individuales en el S&P 500 alcanzó máximos históricos, con la brecha VIX-VIXEQ expandiéndose a su nivel más amplio desde 2015. El VIX se sitúa en torno a 17, mientras que el índice de volatilidad accionaria VIXEQ está cerca de 46, lo que indica una divergencia entre la volatilidad del índice y de las acciones individuales. La correlación implícita entre las acciones ha caído por debajo de 10, lo que sugiere vínculos débiles entre los títulos individuales.
Las acciones micro-cap y de semiconductores presentan un riesgo elevado. El índice de volatilidad del ETF de Semiconductores de Cboe es aproximadamente el doble que el del Russell 2000 y más del triple que el nivel del S&P 500. Desde finales de marzo de 2026, las acciones de Micron Technology y AMD se han más que duplicado en medio de elevadas expectativas de gasto en IA y una elevada actividad de opciones, según Kramer.