De acuerdo con investigadores de Google DeepMind, los desacuerdos fundamentales sobre si los sistemas de IA son conscientes podrían convertirse en una fuente de conflicto político y social, según un nuevo estudio titulado “Artificial Minds, Human Disagreement: The Political Challenge of AI Consciousness”. Los investigadores Adam Bales e Iason Gabriel sostienen que la sociedad podría nunca alcanzar un consenso sobre la conciencia de la IA, incluso cuando la tecnología mejore, ya que algunas personas podrían desarrollar vínculos emocionales con la IA y atribuirle conciencia, mientras que otras rechazarían la idea por completo.
Un estudio de abril de 2024 publicado en Neuroscience of Consciousness encontró que el 67% de los participantes creía que ChatGPT podría ser consciente hasta cierto punto, aunque los investigadores siguen divididos sobre si es posible la conciencia artificial. El documento de Google DeepMind propone la deliberación pública, el compromiso y el respeto mutuo como formas de gestionar el desacuerdo social en este tema emergente.