De acuerdo con el último informe de Google, “AI and the Economy ATLAS v1.0”, publicado el 24 de julio, no hay evidencia de que la inteligencia artificial esté provocando una sustitución generalizada de empleos de cuello blanco. En cambio, la IA funciona predominantemente como una herramienta de colaboración que ayuda a los humanos a completar tareas complejas.
El informe, basado en 15 millones de interacciones anonimizadas en más de 800 profesiones y 4.000 tareas laborales, revela que, aunque la IA ya abarca el 68% de las ocupaciones en EE. UU. y cubre el 88% del empleo, su nivel de penetración sigue siendo superficial. La IA participa únicamente en el 21% de las tareas, en promedio, dentro de las profesiones en las que se adopta, y solo el 3% de las profesiones logra una cobertura de tareas superior al 75%. La asistencia colaborativa representa casi el 65% de las interacciones con IA, mientras que la automatización de extremo a extremo supone menos del 10%. La IA se utiliza principalmente para la redacción de contenido, la recuperación de información, la optimización de revisiones, el brainstorming creativo y la planificación estratégica.