Según Forbes, OpenAI Sora se apagó recientemente a pesar de haber recibido una inversión de mil millones de dólares de Disney, lo que llevó a YouTube a acelerar sus esfuerzos para gestionar el contenido generado por IA en su plataforma. El CEO de YouTube, Neal Mohan, reconoció la inesperada clausura, al tiempo que subrayó el cambio fundamental que la IA supone para la industria del vídeo.
YouTube informó en mayo que etiquetará automáticamente los vídeos como «significativamente alterados o totalmente generados por IA», incluso sin que los creadores lo declaren. La plataforma también lanzó en abril una herramienta de avatar digital impulsada por IA en YouTube Shorts, que permite a los usuarios generar personajes virtuales personalizados para distintos escenarios. Para prevenir deepfakes no autorizados, YouTube implantó un sistema de «detección de semejanza» que exige a los usuarios subir sus propias fotos antes de activar la función. Aproximadamente un millón de creadores ha autorizado a YouTube a usar su contenido para el entrenamiento de modelos de IA, aunque la plataforma no ha divulgado compensación financiera por esta licencia.