De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, las fuerzas rusas atacaron y destruyeron múltiples instalaciones militares ucranianas durante la noche y hasta la mañana del 12 de julio, con el objetivo de abastecimiento de combustible, energía, infraestructura de transporte, sitios de almacenamiento de drones, depósitos de munición y 158 posiciones temporales de tropas ucranianas y mercenarios extranjeros. En las últimas 24 horas, las fuerzas rusas destruyeron 585 vehículos aéreos no tripulados y 11 bombas aéreas lanzadas por fuerzas ucranianas.
En respuesta, las fuerzas ucranianas llevaron a cabo más de 100 ataques en 11 distritos de la región rusa de Belgorod durante el mismo período, lo que provocó 1 muerte y 7 heridos, según el gobernador regional interino Shuvaev. La defensa aérea rusa interceptó 111 drones. Varias ciudades rusas restringieron temporalmente las operaciones de aeronaves civiles debido a los ataques con drones, afectando a decenas de vuelos.